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La necesidad de la vigilancia, observando la mente egoica.

La necesidad de la vigilancia, observando la mente egoica.

La necesidad de la vigilancia, observando la mente egoica.


Gracias por acompañarme hasta aquí para la parte 6 de 9. Si recién estás leyendo esto ahora, puedes comenzar en la parte 1. ¡O no!

Como vimos con mi ejemplo, es muy fácil quedar atrapado en nuestras percepciones antes de que nos salgamos de control. Siempre nos espera un milagro, pero es imposible para nosotros aceptarlo cuando estamos en piloto automático. En mi propio camino, he aprendido

Un día arriba, un día abajo

Un día arriba, un día abajo

Un día arriba, un día abajo.

parte 2 de 9

Había estado con mi compañera Paulette durante dos años, y pasamos por muchas experiencias, curaciones y viajes juntos. Un día tuvimos un día tan mágico, donde todo fluía con facilidad y gracia. Me desperté a la mañana siguiente, y todo me estaba cabreando. Nada en el ambiente era diferente al del día anterior, la cocina era la misma, la comida era la misma, el clima era el mismo, etc. Pero estaba muy molesto por todo y por cualquier cosa. Ver la cosa más pequeña como una taza sin lavar en el fregadero creó una explosión de rabia dentro de mí, y eso pareció afectar todo el día. Sabía esto muy bien, que mantendría este sentimiento durante todo el día. Todo lo que se cruzaba en mi camino se convertía en la excusa perfecta para proyectar todas mis molestias.

En algún momento, Paulette me preguntó: “¿Notaste que todos los días después de un día divertido y feliz, parece que te molestas? Nunca te había visto feliz dos días seguidos”.

Esta conversación me hizo detenerme y reflexionar sobre mi vida.

One day up, One day down.

One day up, One day down.

One day up, One day down.

part 2 of 9

I had been with my partner Paulette for two years, and we had gone through a lot of experiences, healings, and journeys together. One day we had such a magical day, where everything was flowing easily and gracefully. I woke up the next morning, and everything was pissing me off. Nothing about the environment was different from the day before- the kitchen was the same, the food was the same, the weather was the same, etc. But I was very upset at everything and anything. Seeing the smallest thing like an unwashed mug in the sink created an explosion of rage within me, and that seemed to affect the whole day. I knew this all too well, that I would hold onto this feeling for the whole day. Everything that crossed my path became the perfect excuse to project all of my upsets.

At some point, Paulette asked me, “Did you notice that every day after a fun and happy day, you seem to get upset? I’ve never seen you happy two days in a row.”

This conversation made me stop and reflect on my life.