Sanación

Sin ocultar mis sobras para permitir el milagro

Sin ocultar mis sobras para permitir el milagro

Sin ocultar mis sombras para permitir el milagro

Cuando me permití quedarme quieto, comencé a ponerme en contacto con lo extenso que era mi odio hacia mí mismo. Nunca me había dado cuenta de lo infeliz que me sentía, ni me había dado cuenta de lo adicto que me sentía al sentirme mal. Era como si mi alegría y felicidad no fueran una prioridad. Realmente pensé que quería amor, pero mi vida me mostró toda la resistencia que tenía.

Estaba cansado de tener que juzgar a quién podía dar amor y confianza y a quién debía evitar. Cada vez que creaba esa distancia de quienquiera o lo que fuera que juzgaba, me sentía mucho más distante de mi corazón y más distante de mi propia alegría. Era como si tuviera un amplio mosaico de enemigos rodeándome, constantemente en guardia en caso de que alguna de esas bestias voraces e inescrupulosas me robara el bienestar. Fui víctima de mis propias creencias, ideas e interpretaciones.

Cuando comencé

La necesidad de la vigilancia, observando la mente egoica.

La necesidad de la vigilancia, observando la mente egoica.

La necesidad de la vigilancia, observando la mente egoica.


Gracias por acompañarme hasta aquí para la parte 6 de 9. Si recién estás leyendo esto ahora, puedes comenzar en la parte 1. ¡O no!

Como vimos con mi ejemplo, es muy fácil quedar atrapado en nuestras percepciones antes de que nos salgamos de control. Siempre nos espera un milagro, pero es imposible para nosotros aceptarlo cuando estamos en piloto automático. En mi propio camino, he aprendido

Un día arriba, un día abajo

Un día arriba, un día abajo

Un día arriba, un día abajo.

parte 2 de 9

Había estado con mi compañera Paulette durante dos años, y pasamos por muchas experiencias, curaciones y viajes juntos. Un día tuvimos un día tan mágico, donde todo fluía con facilidad y gracia. Me desperté a la mañana siguiente, y todo me estaba cabreando. Nada en el ambiente era diferente al del día anterior, la cocina era la misma, la comida era la misma, el clima era el mismo, etc. Pero estaba muy molesto por todo y por cualquier cosa. Ver la cosa más pequeña como una taza sin lavar en el fregadero creó una explosión de rabia dentro de mí, y eso pareció afectar todo el día. Sabía esto muy bien, que mantendría este sentimiento durante todo el día. Todo lo que se cruzaba en mi camino se convertía en la excusa perfecta para proyectar todas mis molestias.

En algún momento, Paulette me preguntó: “¿Notaste que todos los días después de un día divertido y feliz, parece que te molestas? Nunca te había visto feliz dos días seguidos”.

Esta conversación me hizo detenerme y reflexionar sobre mi vida.

La preocupación nos mantiene alejados de la alegría

La preocupación nos mantiene alejados de la alegría

La preocupación nos mantiene alejados de la alegría

parte 1 de 9.

Reflexionando sobre mi vida en mi interior y sobre por qué no estaba experimentando la alegría de diciembre durante todo el año, descubrí que estaba concentrado en las preocupaciones de mi vida diaria. Solía ​​escuchar a la gente de mi familia decir: "cada día viene con sus propias calamidades". Era como si las tareas del día vinieran con la sensación de que en realidad eran problemas, que me robaban la alegría y la gratitud. Luego me di cuenta de que en mi mente había frases como: "Todo sería genial si no fuera por tener que lavar todos estos platos sucios" o "Todo en mi día iba tan bien hasta que esa persona me miró de esa manera". Esta forma de pensar estaba impregnada de miedo y otras emociones incómodas. Me aferré a la culpa o al resentimiento como una barrera para poder evitar experimentar esas situaciones nuevamente, lo que finalmente me llevó a sentirme aislado. Estaba tan acostumbrado a vivir a la defensiva y sentía que estaba constantemente en el límite.

¡Nosotros como humanos a menudo vivimos con preocupación todos los días! Estamos ocupados con una multitud de pensamientos hipotéticos de evitar sentimientos incómodos o de buscar lo que nos da placer. Nuestras mentes están llenas de analizar quién o qué generará dolor, conflicto u otras emociones que deseamos evitar o, por el contrario

Las alegrías de diciembre

Las alegrías de diciembre

El mes de diciembre siempre ha sido para mí un símbolo de celebración. Mientras crecía, siempre esperaba con ansias esta época del año. Hace poco me pregunté: “¿Qué me parece tan especial y atractivo de este mes?” Mis recuerdos de esta época del año siempre fueron divertidos junto a mi familia y amigos cercanos. ¡Me sentía tan bien al sentir la presencia constante de alegría en mi corazón!

¿Por qué no sentía esa misma alegría en todos los otros meses del año?