De la victimización a la libertad

De la victimización a la libertad

Parte 4 de 9

Escrito por Cristhian Felipe Marín.

Pasé de ser una víctima del mundo a aceptar el 100% responsabilidad por todo lo que estaba experimentando.

Ahora, he escuchado a varios autores y oradores decir que repetimos situaciones en las que no hemos aprendido todas las lecciones que la situación puede ofrecer. Reconociendo que estaba repitiendo el patrón de sentirme molesto después de un día feliz, tuve que preguntarme qué lecciones necesitaba aprender. ¿Cuáles son las enseñanzas positivas de esta experiencia en mi vida?

Por supuesto, vi una parte de mi mente que decía "No estoy aprendiendo nada de tener un mal día". Fue interesante observar este pensamiento, pero quería ser realmente honesto conmigo mismo. Así que me quedé callado y me pregunté sinceramente sobre lo que todavía estaba aprendiendo de experimentar malestar y conflicto.

Lo que descubrí fue que experimentar conflicto me permitió ponerme en contacto con mis emociones, calmarme y darme espacio para observarme. También estaba aprendiendo cómo trascender el conflicto, cómo liberar las emociones de resentimiento, odio, culpa, expectativa y otras. Estaba aprendiendo a ser más humilde y comunicarme con quienes me rodean sintiéndome más auténtico. Estaba aprendiendo a perdonarme por aferrarme a las ideas de carencia y de dolor y cómo unirme al Espíritu para poder ver con él, sin imponer mis ideas pasadas. Aprendí que soy digno y que merezco vivir en constante alegría y que siempre puedo elegir cómo quiero vivir una situación. Aprendí que podía invitar a la alegría a estar presente en mi conciencia sin negar mi experiencia de conflicto.

Había tantas lecciones que aprendí. A menudo, las circunstancias más difíciles y dolorosas de nuestra vida nos llevan al mayor crecimiento y aprendizaje. Tan pronto como me di cuenta de esto, mi experiencia en la vida cambió por completo. Me permitió sonreír más, bailar más y cantar espontáneamente. Me permitió ser más abierto y honesto en mi corazón, conmigo mismo y con los demás. Sigo apreciando ponerme en contacto conmigo profundamente. A veces todavía tengo resistencia, pero cuanto más practico esto, más fácil es aceptar la simplicidad de la curación.

Pasé de ser víctima de todas las circunstancias difíciles a darme cuenta de que puedo ver la misma situación desde otra perspectiva. Pensé que las dificultades se referían a la situación en sí misma, pero una vez que pude aceptar que la dificultad provenía de creencias y emociones que no me sirven más, tuve el poder de hacer un cambio. La capacidad de cambiar siempre estuvo en mí y, a través de esto, pude experimentar la libertad.

Te sugerimos ver el documental E-motion (sólo disponible en ingles). Siéntete bienvenido de compartir tus reflexiones.